
Cuando se les pregunta por su secreto de belleza, las modelos y actrices dan la misma respuesta una y otra vez: afirman que están delgadas, en forma y con una piel radiante porque beben mucha agua. Sabemos que nuestro cuerpo necesita una hidratación adecuada, pero ¿qué hay de cierto en la afirmación de que el agua es un secreto de belleza? Hemos analizado el tema desde una perspectiva médica y explorado los diversos efectos del agua.
balance hídrico
El cuerpo humano está compuesto por más de la mitad de agua. Se elimina líquido regularmente a través de la piel, los riñones, la respiración y los intestinos. Para mantener un equilibrio hídrico constante, los adultos deben beber aproximadamente 2 litros de agua al día (esta necesidad aumenta con el calor y durante la actividad física), ya que el agua cumple funciones vitales en nuestro organismo. Es necesaria, por ejemplo, para el transporte de nutrientes, la termorregulación y muchos procesos químicos dentro del cuerpo.
Quienes no beben suficiente agua durante el día suelen notarlo con sed, dolores de cabeza, sequedad en la boca, dificultad para concentrarse y calambres musculares. Esta deshidratación aguda se remedia fácilmente, pero si el cuerpo sufre deshidratación crónica, puede provocar daños en los órganos. Por lo tanto, beber agua es esencial para el buen funcionamiento del organismo, pero ¿es también esencial para la belleza?
Demasiado poco es perjudicial, demasiado es irrelevante.
Como se mencionó en el párrafo anterior, una ingesta insuficiente de líquidos puede tener efectos negativos. Nuestro órgano más grande, la piel, también sufre por la falta de agua. Debido a que el tejido no recibe suficiente irrigación sanguínea cuando está deshidratado, la piel se reseca rápidamente, pierde elasticidad y luce opaca. La conclusión parece obvia: beber más agua de la recomendada diariamente no solo reafirmará la piel, sino que también le dará un aspecto rosado y radiante. ¡Pero esto está lejos de ser cierto! Beber más de 2 litros al día no hace que la piel sea más firme ni más saludable, y no reduce los primeros signos de envejecimiento. Por lo tanto, una ingesta insuficiente de agua puede dañar la piel, mientras que un exceso es inofensivo.
La idea de que beber agua hidrata la piel es un mito. Si bien la ingesta de agua es esencial para los tejidos internos del cuerpo, la superficie de la piel se hidrata de otras maneras. Por lo tanto, una hidratación adecuada de la piel solo se puede lograr externamente, con la ayuda de una crema hidratante rica para el rostro y una loción corporal adaptada a las necesidades de cada tipo de piel.
Un estilo de vida saludable solo es posible si el cuerpo recibe suficiente agua (o té sin azúcar). Sin embargo, la piel también necesita cuidados externos adicionales en forma de cremas y lociones, como las que ofrece la amplia gama de productos de Unrefined Riches.




